CUBA: ¿A LAS PUERTAS DE LA LIBERTAD?
Reproducimos a continuación información y opiniones de muy diverso tenor surgidas a raíz de la noticia de la enfermedad de Fidel Castro. Personalmente, somos escépticos con respecto a la opinión bastante generalizada de que la muerte del tirano será la llave que abrirá las puertas de la libertad para el pueblo cubano. No olvidemos que las tiranías de corte comunista no se derrocan sino por decisión de la cúpula dirigente y que el aparato represivo en Cuba seguirá funcionando mientras el Partido así lo determine. La esperanza es, sin embargo, una luz en el camino. La última que se pierde.
Eliana Onetti
Raúl
Castro se reunió el martes con el secretario de Estado del Vaticano en su primer
encuentro diplomático como jefe de Estado.
El nuevo mandatario, que tomó posesión el domingo en sustitución del
convaleciente Fidel Castro, conversó con Tarcisio Bertone en la sede del Consejo
de Estado donde solo se permitió acceso a un reducido grupo de reporteros
gráficos.
A la reunión asistieron los vicepresidentes Carlos Lage y Esteban Lazo, el
canciller Felipe Pérez Roque, entre otros funcionarios y dignatarios de la
iglesia.

AFP.- El nuevo presidente de Cuba, Raúl Castro,
sonríe durante la Asamblea Nacional cubana.
El general Raúl Castro Ruz, de 76 años de edad, fue elegido hoy presidente de
Cuba y sucede a su hermano Fidel, de 81, que estuvo en el poder 49 años y 55
días, casi la mitad de la vida independiente de la isla.
Castro designa a su hermano Raúl y le obliga a consultarle las
decisiones «trascendentes»
C. MUÑOZ (MADRID)
Tal y como se esperaba, Raúl Castro sucede a su hermano Fidel
en la jefatura del Estado cubano. El anuncio del ratificado presidente del
Parlamento, Ricardo Alarcón, confirmó ayer que el convaleciente dictador cubano,
de 81 años, se alejó del poder después de casi cinco décadas sin dejar ningún
cabo suelto. Vestido con traje de chaqueta y corbata gris, el nuevo presidente
de Cuba, de 76 años, pidió a la Asamblea Nacional del Poder Popular durante su
discurso que le permita consultar a su hermano en las decisiones de «especial
trascendencia» para el país, lo que, como era de prever, fue aprobado por
unanimidad. El general Castro se refería a cuestiones tan vitales para Cuba como
son la «defensa, la política exterior y el desarrollo económico».
Otro nombramiento significativo fue el del revolucionario
histórico José Ramón Machado, de 77 años, como «número dos» del régimen en
sustitución de Raúl Castro. Aunque muchos pronósticos apuntaban a Carlos Lage,
de 56 años, como primer vicepresidente del Consejo de Estado, el candidato de la
lista única fue al final Machado. Influyente miembro del Buró Político del
Comité Central del Partido Comunista, es considerado el más ortodoxo de quienes
se oponen a la apertura política y económica del régimen.
«Eliminar prohibiciones»
Raúl Castro, que en los últimos meses se había referido a la
necesidad de «cambios estructurales» en el país, anunció también durante su
proclamación que en las próximas semanas comenzarán a «eliminar las más
sencillas prohibiciones» que afectan a los cubanos. Anticipó además la
reestructuración de la Administración y una reducción de los organismos del
Estado para «hacer más eficiente la gestión» del Gobierno.
Los 614 diputados, la mayoría militantes o simpatizantes del
Partido Comunista de Cuba (PCC), votaron una lista única de candidatos al
Consejo de Estado, cuyo presidente es la máxima autoridad de la isla. Los
vicepresidentes del nuevo Consejo de Estado son Carlos Lage, Juan Almeida,
Esteban Lazo, Abelardo Colomé Ibarra y Julio Casas Regueiro, todos ya dirigentes
conocidos del régimen, informa Efe.
En la primera parte de la sesión parlamentaria, durante la que el asiento de
Fidel Castro permaneció vacío, Ricardo Alarcón, de 71 años, fue reelegido
presidente de la Asamblea Nacional para un cuarto mandato de cinco años.
«Falsas expectativas»
Fuentes de la disidencia interna aseguraron ayer a este
periódico que la elección ha despertado «falsas expectativas» en el exterior
porque «todo estaba predeterminado». Sí destacaron, sin embargo, el hecho de que
Fidel Castro «por primera vez no preside el Consejo de Estado» desde su creación
en 1976. «Lo interesante es qué van a hacer a partir de ahora, si van a
emprender las necesarias reformas, no el cambio de sillas», señalaron.
El nuevo mandatario del régimen cubano arremetió también en
su discurso de investidura contra Estados Unidos: «Hemos tomado nota de las
declaraciones ofensivas y abiertamente injerencistas del imperio y de algunos de
sus más cercanos aliados». Horas antes, la Casa Blanca había aprovechado el
momento histórico del relevo de Fidel Castro para, a través de su secretaria de
Estado, Condoleezza Rice, instar al régimen a dar un giro hacia «un cambio
democrático y pacífico», que incluya la liberación de «todos» los presos
políticos, el respeto a los derechos humanos y elecciones libres.
Fidel Castro se retira, todo sigue igual en Cuba
Larry Nieves
Se retira el dictador vitalicio cubano, Fidel Castro,
"informa" el Partido Comunista. Dos cosas vienen rápidamente a la mente,
mientras se esperan más acontecimientos en la isla de Cuba:
El "retiro" de Castro es una admisión de que el viejo está
más muerto que vivo. Pero eso es algo que ya todos sabíamos, ¿no? Las cosas no
van a cambiar substancialmente en Cuba en el corto plazo. El hermano de Fidel,
Raúl Castro ha estado en el poder ya más de un año ejerciendo labores
dictatoriales y es poco lo que ha podido mostrar en términos de "transición" o
"reforma". Si uno se convence de las dos cosas anteriormente dichas, da risa
entonces leer los titulares de la prensa. Algunos ejemplos:
Terra: Disidentes ven en renuncia de Fidel
Castro posibilidad de comienzo de cambios.
El Universal (Venezuela): Copei: Renuncia de Castro debe facilitar transición
hacia la democracia.
El Tiempo (Colombia): Sorpresivo anuncio de renuncia de Castro divide a
comunidad internacional.
Podría seguir buscando, pero usted ya se hace la idea. El
hecho no es sorpresivo, ni es oportunidad de nada. Si los cubanos no se han
rebelado en 50 años, ¿qué les hace pensar que lo van a hacer ahora? O, visto
desde otra perspectiva, ¿si la dictadura cubana no se ha reformado en 50 años,
qué les hace pensar que lo va a hacer ahora?
Ah, bueno, quién sabe. La verdad es que nadie sabe.
Probablemente lo que los cubanos estaban esperando era que Fidel pasara a mejor
vida para empezar a resolver sus problemas y a poner las cosas en su lugar. Lo
dudo.
¿Cómo va a afectar el retiro de Castro a Venezuela? Creo que
el status quo de las relaciones bilaterales se mantendrá, mientras Raul mantenga
dominio de la situación.
De todo esto, lo que los venezolanos tal vez podamos sacar es
una pequeña lección: mientras no se cambie el sistema estatista por un
capitalismo liberal, quien gobierne es de poca importancia. Eso debe ir quedando
abundantemente claro a medida que Raúl Castro substituye a su hermano y las
cosas no cambian fundamentalmente. Ya van más de 18 meses que Fidel no gobierna
y el socialismo cubano sigue vivo.
Como un cáncer.
Carlos Lage, ¿un Gorbachov cubano?
Luis Fajardo
BBC Mundo
Con la retirada de Fidel Castro y la casi segura elección de
su hermano Raúl como presidente de Cuba, el reposicionamiento en la jerarquía
cubana ha hecho que corran fuertes los rumores de que el actual vicepresidente,
el “joven” Carlos Lage, de 56 años, reforzará su poder y se posicionará como
“número 2” del gobierno, por encima de otras figuras como el canciller Roque
Pérez o el presidente de la Asamblea Nacional, Ricardo Alarcón.
Su nombramiento por Fidel entre los seis hombres de confianza
que, junto con Raúl, dirigen el país desde que el líder cubano delegó sus
funciones en julio de 2006, refrendó la importancia que Lage tiene.
Lage nació en La Habana el 15 de octubre de 1951 y se
licenció en pediatría, para saltar desde la universidad al escenario político,
como presidente de la Federación Estudiantil Universitaria (FEU).
Al decretarse en los primeros meses de 1990 el “periodo
especial”, como consecuencia del desmoronamiento de la Unión Soviética, el
partido le puso al frente de la Comisión del Sistema de Dirección y
Planificación de la Economía. Fue el encargado de mostrar en el Congreso del PCC
de 1991 la realidad de una economía que tenía por delante un auténtico calvario.
Cabeza visible entonces de las reformas económicas, a él y a
Raúl Castro se les atribuyen algunas de las medidas aperturistas que emprendió
el régimen durante aquellos años de asfixia económica.
Estados Unidos dijo no tener planes inmediatos para levantar el
embargo.
Carlos Gutiérrez, secretario de Comercio de Estados Unidos,
aseguró que Fidel Castro sigue jugando un papel clave en el poder cubano, pese
al anuncio de su renuncia a la presidencia de ese país.
En entrevista telefónica concedida a BBC Mundo, Gutiérrez -de
origen cubano- indicó que no se vislumbra un fin del embargo comercial
estadounidense contra Cuba, a menos que este país cumpla con varios requisitos
en la protección de los derechos humanos y otras exigencias contempladas en la
ley de Estados Unidos.
Al preguntársele cuándo terminaría el embargo, teniendo en
cuenta que Castro ya había anunciado su retiro, el secretario de Comercio
aseguró:
"Fidel Castro no se ha ido... Lo que anunciaron es simplemente un juego de
sillas musicales con títulos".
"Castro sigue ahí, su régimen esta ahí, los prisioneros
políticos todavía están en la cárcel, la crueldad y la opresión contra el pueblo
de Cuba está ahí, nada ha cambiado", agregó Gutiérrez,
Insistió en que el mismo Fidel Castro seguirá jugando un
papel importante en el régimen cubano. "No tenemos ninguna duda de eso". El
funcionario insistió en las condiciones necesarias para levantar el embargo.
"Que den libertad a todos los presos políticos; hay gente que
está viviendo en condiciones inhumanas en las cárceles, sin alimentos, atención
medica, torturados. Eso tiene que ser lo número uno y, de ahí, una serie de
condiciones de derechos humanos, de dignidad de los seres humanos que viven en
Cuba, que no han tenido libertades en los últimos 50 años". "Son condiciones muy
especificas que, incluso, son parte de nuestra ley", agregó.
Para el secretario de Comercio, el hecho de que Estados
Unidos tenga relaciones comerciales con otras naciones gobernadas por partidos
comunistas, como China o Vietnam, no quiere decir que deba tenerlas con Cuba.
"Es comparar naranjas con manzanas", dijo, alegando que los ciudadanos cubanos
tienen menos libertades que sus homólogos en China. Gutiérrez indicó que las
condiciones en Cuba eran más cercanas a las de Corea del Norte.
BBC Mundo
pudo conversar en exclusiva con Pedro Pablo Álvarez, uno de los presos políticos
del "Grupo de los 75" liberados en la isla este sábado tras pasar cinco años en
prisión y que ahora se encuentra en España. Álvarez se muestra precavido a la
hora de valorar la repercusión de la renuncia de Castro.
Cambios económicos
"Quizás sea una maniobra más, aunque a estas alturas eso ya
no funcionaria. Quizás quiere ver la reacción del pueblo, ver si le piden de
nuevo que regrese. Todo en Cuba es posible". Raúl Castro es un hombre mas
pragmático, más preocupado por tratar de satisfacer las necesidades imperiosas
que tiene el pueblo de Cuba. En cualquier caso, Álvarez cree que "va a haber
algunos cambios, sobre todo en la esfera económica" ya que "Raúl Castro es un
hombre mas pragmático, más preocupado por tratar de satisfacer las necesidades
imperiosas que tiene el pueblo de Cuba".
Este disidente, que había sido condenado a 26 años de prisión
por ser un "mercenario contrarrevolucionario al servicio de EE.UU.", considera
que "la transición debe ser modulada y no traumática". Por eso, en su opinión,
"lo primero que necesita el pueblo cubano son cambios económicos y luego pasar a
una etapa en la que se iría a los cambios políticos".
Manuel Cuesta, otros de los opositores cubanos con los que
conversó BBC Mundo, cree que "esta decisión tiene que ver con la situación
personal que enfrenta Castro y con el conocimiento de que termina una época,
tanto en lo político como en lo personal".
Los analistas consideran que Raúl Castro es más pragmático
que su hermano Fidel.
Cuesta es líder del Arco Progresista, un frente opositor de
carácter socialdemócrata que es parte de la disidencia interna pero que está
desvinculado de Estados Unidos, de quien se niegan a recibir apoyo. "Es una
decisión valiente. Muchos cubanos y mucha gente en el mundo esperaban que Fidel
Castro tomara conciencia de que su hora política ha terminado", afirma el
opositor.
Cuesta considera que ahora "Cuba empieza a normalizarse como
país" y que los cubanos a partir de ahora tendrán "la oportunidad de encontrarse
a sí mismos para iniciar una nueva etapa que debe ser para mejor, tanto para el
país como para todos los cubanos".
Preguntado sobre el papel que jugará la oposición tras la
marcha de Castro, el líder de Arco Progresista afirma el desafío para la
disidencia "ya no es exclusivamente frente a lo que expresaba y representaba
Fidel Castro, sino hacia lo que quiere realmente la sociedad cubana, ya que
saber interpretar eso requiere sagacidad e inteligencia". "Quizás eso requiera
algo que hasta ahora la disidencia, en la que me incluyo, no ha sabido
interpretar", concluye.
Embajador EEUU en
España ve en renuncia Fidel verdadero potencial de cambio
El embajador de Estados Unidos en España, Eduardo
Aguirre, cree que la renuncia de Fidel Castro a la Presidencia de Cuba auspicia
'un potencial de cambio verdaderamente significativo', con el que se abre un
momento propicio para comenzar a ver una transición hacia la democracia.
Es una oportunidad para que los cubanos 'por fin marquen su
ruta hacia un nuevo amanecer de transición democrática', declara el embajador en
un comunicado difundido hoy, en el que se congratula de que Castro abandone un
gobierno que 'ha dominado con mano dura por casi medio siglo'.
Antes de confiar en que próximamente puedan celebrarse unas
elecciones libres y transparentes, Aguirre tiende también la mano de Estados
Unidos para responder y ayudar al pueblo de Cuba y asegura compartir 'las
bendiciones que trae la libertad'.
Convencido de que el futuro de Cuba tiene que ser determinado
por el propio pueblo cubano, el diplomático considera que ninguna solución
política debe ser impuesta desde el exterior.
A su juicio, los países democráticos tienen que encontrar la
manera de solidarizarse con 'ese sufrido pueblo' y estar listos para responder
'presente' a solicitudes de apoyo procedentes de Cuba, con el objetivo de crear
la necesaria infraestructura política democrática, que refleje una postura que
'armonice con sus convicciones políticas'.
Andrés Oppenheimer,
MIAMI, Para LA NACIÓN, Jueves 21 de febrero de 2008
Este es mi humilde pronóstico sobre lo que sucederá en
Cuba después de la dimisión de Fidel Castro como presidente del Consejo de
Estado de esa isla caribeña: se verán cambios disfrazados de continuidad.
Sí, leyó bien. Veremos pequeños cambios progresivos -hay que
recordar que Fidel Castro sigue siendo, detrás de la escena, una figura
imponente en Cuba, y no ha renunciado formalmente para siempre como jefe del
Partido Comunista- sin el reconocimiento oficial de que hay una transición en
marcha.
Podríamos ver que Cuba autoriza a más personas a trabajar por
su cuenta, como peluqueros, plomeros, taxistas, y en numerosas otras ocupaciones
que no están administradas por el Estado, en lo que podría convertirse en una
rápida expansión del minúsculo sector privado cubano.
La dictadura cubana comenzó a otorgar cada vez más licencias
de trabajo al sector privado a principios de la década del 90, después del
colapso de la Unión Soviética, cuando la economía de Cuba se desmoronó.
El número de licencias autorizadas por el Estado alcanzó un
pico máximo de 209.000 en 1996, pero el propio Fidel Castro las restringió
cuando la economía cubana comenzó a recuperarse, ese año, y actualmente se
calcula que hay unas 150.000 licencias.
"Necesitan hacer algo para crear puestos de trabajo,
especialmente para la generación más joven", señaló Phil Peters, un analista
cubano del Instituto Lexington, de Virginia.
"Los líderes cubanos coinciden ya en que si no arregla la
economía, la supervivencia del socialismo en el largo plazo está en peligro",
añadió.
Podríamos ver una apertura gradual de los mercados agrícolas,
lo que probablemente incluirá la entrega de tierras a un creciente número de
agricultores, algo que el país necesita urgentemente para aliviar la grave
crisis alimentaria.
"La situación alimentaria es pésima", indicó John Kavulich,
un analista del Consejo de Economía y Comercio Cubano-Norteamericano, un grupo
privado que reúne información sobre la economía cubana.
"El gobierno cubano-agregó el experto- dice que la economía
creció el 12 por ciento el año pasado, pero la tarjeta de racionamiento para la
población sólo tiene validez durante dos semanas."
¿Por qué quien suceda a Castro como jefe del Consejo de
Estado acelerará el cambio económico? Porque si el sucesor es su hermano, Raúl
Castro, él ya dijo públicamente que son necesarios importantes cambios para
modernizar la tambaleante economía cubana. Y si es una figura más joven -alguien
como el ministro de Economía, Carlos Lage- será incluso más probable que
presione para que se hagan revisiones a las políticas económicas del régimen.
Cuanto más se aleje Fidel Castro del primer plano del proceso
de la toma de decisiones de Cuba, tanto más débil se sentirá el ala ortodoxa del
Partido Comunista, respaldada por el renunciante presidente, y tanto más
probable será la innovación promovida por los reformistas en temas económicos.
Sin embargo, por lo menos mientras Fidel Castro viva, las eventuales reformas
económicas no incluirán la más leve crítica de su dictadura de casi 50 años.
Por el contrario, podríamos ver anuncios de reformas
económicas presentadas como un paquete inspirado en algo que Fidel Castro dijo
-tal vez sacado de contexto- en cualquiera de sus maratónicos discursos del
último medio siglo.
Recuerdo que, en una de mis últimas visitas a Cuba, antes de
que el régimen de Castro comenzara a negarme una visa, a principios de los años
90, en cierta oportunidad le pregunté a un vicepresidente del sindicato de
escritores y artistas de Cuba -cuya tarjeta lo identificaba como miembro del
Partido Comunista de Cuba- cómo podrían lograr los artistas cubanos exhibir
pinturas que describieran a Cuba como una prisión o a Fidel Castro como un
monstruo, allí mismo en La Habana.
"Muy fácil", replicó el funcionario. "Se organiza la muestra
en honor al 30° aniversario del ataque de Fidel al cuartel de la Moncada o en
homenaje al 35° aniversario del histórico discurso de Fidel en la provincia de
Matanzas, y luego uno hace en gran medida lo que pretende."
Hay que admitir que Cuba seguirá siendo una dictadura por
ahora y que el sucesor de Fidel Castro mucho no podrá hacer mientras el dictador
siga vivo.
Pero quien lo suceda podrá emprender cambios mucho más
audaces, encuadrándolos como parte del "proceso revolucionario cubano" y
adulando al enfermo líder revolucionario, algo muy parecido a lo que los
escritores y artistas comenzaron a hacer hace varias décadas.
Por: Agencias en La Habana | Mundo Jueves 21
de Febrero de 2008 | Hora de publicación: 10:24
Un día después de tener los ojos del mundo encima por la
noticia de la histórica renuncia al poder de Fidel Castro, los cubanos siguieron
con su vida cotidiana, en la certeza de que nada cambiará y que el régimen
seguirá igual, al menos mientras siga tutelado desde la sombra por el líder
revolucionario.
La Habana presentaba ayer su habitual escenario de gente que
acude a trabajar con las esperas y colas de siempre, charlas de beisbol en las
esquinas y colas en el agromercado con peleas por los excesos en el pesaje de
los productos, la verdadera angustia de no pocos.
“¿Qué pasa con Fidel? —pregunta Jorge, albañil de 42 años, al
ser cuestionado—: Nada, no pasa nada”, se responde a sí mismo, al explicar con
desgana que “hace casi dos años que no está y ya se sabía que no iba a volver”.
El anuncio retumba fuera de la isla, pero dentro la falta de
preocupación de los cubanos por la jubilación de Castro es solo superada por la
poca que sienten ante la elección el próximo domingo del nuevo presidente, que,
por primera vez en 32 años, será alguien distinto a Fidel Castro.
“¿Y qué más da? ¿Qué más da Raúl [Castro, presidente interino] o [el
vicepresidente Carlos] Lage o el otro? ¿Qué más da, si todo sigue igual, si va a
ser uno de los mismos que están ahí?”, dijo, por su parte, José, de 69 años.
Su mujer Marta explica que conoce a “gente que se alegró y
gente que lloró” con la noticia de que Castro se retira, aunque no hicieron de
ello un drama ni festejaron con ron, ya que, en su opinión, las preocupaciones
de la gente son otras, como señala Beatriz, de 52 años, que enumeró, entre otras
salarios más altos, más cosas que comprar en moneda nacional, la eliminación de
los permisos para salir del país y la posibilidad de acceder a teléfonos
celulares.
“Eso es lo que le preocupa a la gente de verdad, no si Fidel
está o no está”, afirmó Yosvany, de 25 años y de oficio “resolvedor”, según
dice, aludiendo al esfuerzo cotidiano por superar la escasez.

|
For
Immediate Release
|
Para su
publicación inmediata |
Las confesiones de Fidel

Por Pablo Alfonso
Diario Las Americas
Publicado el 08-04-2007
El dictador cubano Fidel Castro ha confesado en público que
es un anciano enfermo, que no puede valerse por si mismo y tiene por ello
comprometida su independencia. Una confesión que es un reconocimiento implícito
de que ya no retornará más al poder; al menos, que los asuntos del gobierno
estarán fuera de sus manos.
Castro hizo esa y otras confesiones en su más reciente
artículo titulado “La llama eterna”, publicado por el diario Granma, órgano
oficial del Partido Comunista de Cuba. Claro que fue una confesión retorcida.
Enmascarando la verdad. Carente de humildad y en cierta forma cargada de
prepotencia.
La curiosa confesión de Castro encabeza el segundo párrafo
del artículo, está dicha casi al azar, en medio de una introducción sobre el
primer año que lleva en su lecho de enfermo.
“Ahora me acosan con preguntas sobre el momento en que
volveré a ocupar lo que algunos llaman el poder, como si tal poder fuera posible
sin independencia”, afirmó Castro para luego dar un giro sobre el poder real del
imperio y la consabida retahíla de frases de bolsillo.
Castro reconoce que el poder no se puede ocupar sin
independencia. Está hablando en ese momento de la suya, de la personal, no de la
“independencia” con sentido político. Asegura que sus partidarios quieren que
regrese al poder, y admite casi con nostalgia: “como si tal poder fuera posible
sin independencia”.
Lo dicho. El dictador cubano no tiene independencia. Por eso,
a pesar de su aparente recuperación no retornará al poder ejecutivo.
Otra cosa es el poder real. No hay dudas de que Castro lo
sigue ejerciendo. El mismo confesó que, cuando recobró algo de lucidez, comenzó
a dictar sus consejos y opiniones al resto del equipo sucesor. De paso,
aprovechó para citar a su hermano como testigo público de ese ejercicio de
consejero en jefe.
En esas funciones que ahora realiza, Castro ofreció un par de
consejos a sus seguidores.
“Este punto me obliga a insistir en algo que no puede ser
jamás olvidado por los dirigentes de la Revolución: es deber sagrado reforzar
sin tregua nuestra capacidad y preparación defensiva, preservando el principio
de cobrar a los invasores en cualquier circunstancia un precio impagable”,
afirmó Castro.
Incluso, en una críptica afirmación, hizo una clara
advertencia a los que buscan negociaciones con Estados Unidos y se refirió -sin
mencionarlo directamente- a la invitación hecha en su discurso del pasado 26 de
julio por el sucesor provisional,, Raúl Castro, a la administración
norteamericana a sentarse en la mesa de negociaciones.
“Nadie se haga la menor ilusión de que el imperio, que lleva
en sí los genes de su propia destrucción, negociará con Cuba. Por mucho que le
digamos al pueblo de Estados Unidos que nuestra lucha no es contra él —algo muy
correcto—, este no está en condiciones de frenar el espíritu apocalíptico de su
gobierno ni la turbia y maniática idea de lo que llaman “una Cuba democrática”,
como si aquí cada dirigente se postulara y eligiera a sí mismo, sin pasar por el
riguroso tamiz de la abrumadora mayoría de un pueblo educado y culto que lo
apoye”, advirtió.
El “ramo de olivo” ofrecido el pasado 26 de julio fue la
tercera oferta similar a Washington, tras los llamados hechos el 18 de agosto y
el 2 de diciembre de 2006 durante su nombramiento provisional como presidente
del Consejo de Estado de Cuba.
No hay dudas de que parece existir aquí una discrepancia de
conceptos, en este importante punto de la agenda política exterior cubana.
Parece ser una “confesión” que se le escapó al dictador cubano, quien enfatizó
que no se hace “la menor ilusión”, respecto a ese diálogo negociador propuesto
por su hermano.
Por lo demás el breve artículo de Castro pareció destinado a
conmemorar el primer aniversario de la ausencia del poder. Ausencia todavía
provisional pero de cuya provisionalidad ya todos dudan. Ni siquiera sus más
fieles admiradores en la región, Hugo Chávez y Evo Morales, presidentes de
Venezuela y Bolivia, respectivamente, hablan ya del retorno de Castro.
El uniforme del Comandante en Jefe sigue colgado en su
perchero. Lo más probable es que permanezca en ese sitió hasta que lo vistan
para el funeral. ¡Que así sea!
El gran simulador
La
Nueva Cuba
Febrero 10, 2007
Me cansa oír hablar de Raúl Castro. Los cubanólogos de todas
partes se desgastan elucubrando sobre lo que hará o lo que no hará. Los
entusiastas manifiestan optimismo porque dicen, dejó abiertas las puertas para
negociaciones muy nebulosas con los Estados Unidos. Yo no quiero remitirme al
Raúl Castro de los fusilamientos sin garantías procesales, voy a buscarlo más
acá.
El Raúl Castro que recuerdo es el represor de los académicos,
o el que estimuló la crítica en la adormecida y complaciente prensa oficial,
para luego silenciarla y aplastar a los ingenuos que se creyeron que hablaba en
serio. Eso sucedió por los años 70. Raúl Castro no hará reformas de ningún tipo,
hasta que se vea obligado a ello. Atajos y paliativos si; reformas profundas o
libertad, nunca.
El Raúl Castro que conozco es el que significativamente
exclamó: "No quiero oír hablar mal de Stalin". A buen entendedor, con pocas
palabras basta. Sería perfecto que tanta gente brillante cubaneando por ahí lo
comprendiera de una vez y echara al cajón de las ilusiones perdidas tanta vana
presunción.
A pesar de las distancias entre pentagramas y cañones, el
general me recuerda un éxito musical de todos los tiempos. La canción,
interpretada por The Platters y compuesta allá por los cincuenta del pasado
siglo XX, se titula: "The Great Pretender. En español, El gran simulador.
El general ha simulado con éxito durante más de 50 años. Lo
primero fue tolerancia con todos en 1959 y respeto a las libertades y la
constitución de 1940. Mientras, el general conspiraba con dirigentes del Partido
Socialista Popular (PSP) sobre el rumbo comunista del recién estrenado gobierno.
Siempre que hizo falta un cancerbero de la voluntad y el
ejemplo del Comandante, allí estuvo el general. Cada acto criminal contra el
derecho de los cubanos, cometido por el gobierno de Fidel Castro ha contado con
el apoyo o la participación entusiasta del general. Desde la creación de la UMAP,
hasta las ejecuciones de 1989.
Su tan comentada intervención al comienzo del llamado período
especial, no fue tanto a favor del pueblo hambreado como del status quo
amenazado por una inminente explosión de descontento popular.
El general de ejército es uno de los responsables directos de
los miles de cubanos muertos en las aventuras militares africanas. Lo es también
por las vidas rotas en la UMAP y en el Servicio Militar Obligatorio. Cada
fusilado desde 1959 forma parte de su hoja de servicios.
Cuando exhorta a la crítica y a la discusión abierta, lo hace
con el mismo instinto depredador y la misma manía de represión policíaca de
antaño. Quizás busca conspiradores o chivos expiatorios para futuros
escarmientos. Todo en él es pura simulación.
Hay que reconocer que el general ha sido hábil y ganó puntos
a nivel popular al aprovechar al máximo excelentes oportunidades de permanecer
callado. Su innegable habilidad le hizo ganar popularidad y espacio, a partir
del amplio consenso contra la incontinencia verbal del Comandante. No discursear
y hacerlo con brevedad en contadas ocasiones, aunque nunca simpático, le hace
soportable.
Cuba no puede esperar algo positivo del general de ejército.
Pienso que alguien que ame sinceramente a Cuba tampoco. Después de haber asumido
el poder delegado por su hermano, poco o nada ha hecho por resolver las agudas
contradicciones heredadas con el poder absoluto.
La represión contra el movimiento opositor y el entramado
civil de la sociedad, no cesa. La reticencia para liberar las fuerzas
productivas y el mantenimiento de la misma atmósfera represiva, lo tipifican. Lo
peligroso es que simula con singular habilidad, método y sistema.
Ni una palabra sobre las leyes injustas impuestas al pueblo
de Cuba. Ni hablar de dialogo nacional o de información precisa y adecuada sobre
tópicos de interés general, como por ejemplo, el estado real de salud de Fidel
Castro.
El general de ejército es más de lo mismo, quizás peor. Por
esto, me cansa mucho escuchar las especulaciones sobre un futuro que no es tal.
Estamos en presencia de otra gran desilusión. ¡Ojalá sea la última!
Mariela Castro Espín, Hija de Raúl:
"La preocupación de perder a nuestro líder ahora la tenemos más cerca"
Sábado 4 de agosto de 2007
![]()
Mariela
Castro Espín es la directora del Centro Nacional de Educación Sexual de Cuba
CENESEX y de la revista Sexología y Sociedad, en La Habana. Activista por los
derechos de los homosexuales en Cuba, ha sido además promotora de la efectiva
prevención del SIDA. Es la hija del vicepresidente, que esta en el cargo hace 48
anos, Raúl Castro y de la Presidenta, mientras vivio, de la Federación de
Mujeres Cubanas, Vilma Espín Guillois.
En los '80 Mariela Castro estuvo casada con Juan Gutiérrez
Fischmann, "el Chele", autor intelectual del asesinato del senador Jaime Guzmán.
Foto:EFE
Cuba está preparada para un proceso de "transformaciones
necesarias" con su líder histórico, Fidel Castro, o cuando éste desaparezca,
según Mariela Castro Espín, sobrina del líder de la revolución e hija del
presidente cubano en funciones, Raúl Castro.
Esta es la primera vez que un miembro de la familia Castro
admite de manera implícita que Fidel no retomará el poder.
Un año después de que Fidel Castro delegó el poder en Raúl,
por una grave enfermedad intestinal, Mariela Castro reconoció: "La preocupación
que todos teníamos de perder a nuestro líder ahora la tenemos más cerca".
En una entrevista con la agencia de noticias EFE, Mariela
señaló que "por primera vez el pueblo está asimilando el proceso de su
envejecimiento, el proceso de que la revolución tiene que continuar sin él, ya
sea con mi padre o con otros líderes que vengan, con los que surgirán, porque a
veces los líderes aparecen cuando menos te lo imaginas".
"Hay capacidad en Cuba para que no se arme un caos. La
sociedad cubana está preparada para un proceso de transformaciones necesarias
para sostener el proceso revolucionario, con y sin Fidel", aseguró.
Entre esas "transformaciones necesarias" incluye medidas
económicas, mejoras sociales y perfeccionamiento de los mecanismos de
gobernabilidad para hacerlos "más funcionales", con el objetivo de hacer al
pueblo cubano más responsable de su realidad, de su proceso revolucionario, "aun
cuando no estén los líderes históricos", precisó.
Mariela dijo que en eso trabaja su padre desde que asumió el
poder hace un año, como, en su opinión, lo demostró el mensaje del 26 de julio,
cuando, aprovechando la fecha más importante de la revolución, Raúl pronunció un
discurso autocrítico en el que se refirió a los problemas de la economía y a la
necesidad de cambios estructurales.
"Cuando se lleva un mensaje de ese tipo al 26 de julio quiere
decir que ésta es la línea política, y es un paso de avance fundamental, quiere
decir que ya se está trabajando en ese sentido y que se va a seguir trabajando",
señaló la sobrina de Fidel.
Para ella, Raúl Castro es un hombre con "sentido práctico" y
un "estratega" que prepara "las condiciones necesarias" antes de presentar una
propuesta, y ése, supone Mariela, es el mecanismo que precedió a su discurso del
26 de julio.
"Cuando hace una propuesta, la trabaja durante mucho tiempo y
crea las condiciones para el consenso", explicó. Aseguró que, en contra de la
imagen de "duro" y ortodoxo atribuida a su padre, él es dialogante, le gusta el
trabajo colectivo y es "muy flexible, muy sensible a los problemas de la gente y
quiere de verdad resolverlos".
Reconoció que es posible que "no todo el mundo" piense lo
mismo sobre el estilo de Raúl Castro, pero para ella lo importante es que "las
cosas se deciden colectivamente" y con "mucho respeto" entre los dirigentes del
país.
Fidel, según su sobrina, también trabaja con esta fórmula,
aunque su "autoridad moral es tan grande y sus planteamientos tan bien
argumentados que se tienden a asumir. Resulta difícil pensar en otras
alternativas".
Mariela Castro está convencida de que la sociedad cubana es
madura y está preparada para el debate, aunque admitió que quizá no todos tengan
el mismo grado de preparación para asumir este proceso.
"Cuba es un país que necesita debate permanente, porque hay
un alto nivel cultural y de instrucción y la gente necesita participar. Esto
está diseñado para la participación, pero el problema es que no todos los
dirigentes saben encaminar los procesos participativos, y es una lástima",
reconoció en la entrevista realizada en La Habana.
A su juicio, la mayoría de los cubanos apuesta porque la
revolución "siga enriqueciéndose como proceso socioeconómico justo" y rechaza
"esa transición ridícula de los norteamericanos y oportunista que está
planteando la gusanera".
En diez años se imagina una Cuba inmersa en un "proceso de
participación democrática fortalecida" que, subrayó, debe impulsarse desde ahora
mismo.
¿Vocera de su padre? Mariela Castro
(45) ha dado varias entrevistas a la prensa internacional desde que su padre
reemplazó a Fidel. A la BBC dijo en septiembre que Raúl continuaría la
"estrategia de la Revolución y colectivamente se irán identificando las acciones
para que la sociedad cubana siga avanzando". En abril, al diario español "El
País", dijo "mi padre sigue la misma política, la misma línea que ha liderado
Fidel, que no es una línea de él, es una contribución colectiva; por supuesto,
cambian las personalidades, el estilo".
RAÚL es un hombre con "sentido práctico" y un "estratega" que
prepara "las condiciones necesarias" antes de presentar una propuesta.
"La sociedad cubana está preparada para un proceso de
transformaciones necesarias para sostener el proceso revolucionario, con y sin
Fidel".
"Estamos aprendiendo a vivir con nuestro líder envejeciendo,
y las personas cuando envejecen tienen que dejarse cuidar, que es lo que nunca
dejó Fidel. Fidel se dedicó siempre a cuidarnos".
MARIELA CASTRO
Sobrina de Fidel
Pensar en Hamburgo y regresar a La Habana
Jorge
Olivera Castillo
LA HABANA, Cuba - Agosto (www.cubanet.org) - Carretón y
escoba. Paños para limpiar los ventanales de algún gimnasio. Abandono total. En
eso quedará convertida la suerte de Guillermo Rigondeaux y Erislandy Lara. El
dúo de pugilistas cubanos que desertaron en los recién concluidos juegos
panamericanos realizados en Río de Janeiro.
Ya están de regreso, seguramente arrepentidos, melancólicos, angustiados por
haber optado por una fuga que bien podría derivar en un thriller donde aparezcan
drogas que cambian la personalidad, quizás un secuestro y hasta el uso de los
misterios de la magia negra. Es muy probable que algunos de estos escenarios
salgan de las explicaciones que ambos púgiles darán a la opinión pública
nacional con el fin de demostrar su inocencia y de hecho aliviar el peso de las
tragedias que le vendrán encima.
No se sabe si fue un descuido o simplemente una operación montada desde La
Habana para la captura. Tras varios días escondidos en algún sitio de la ciudad
brasileña fueron apresados por la policía local en una exótica playa y
posteriormente deportados a su país de residencia.
Según trascendió ya habían sido contratados por la empresa alemana Arena Box
Promotion y les aguardaba un futuro promisorio en el boxeo profesional similar
al que disfrutan desde diciembre del año pasado sus colegas Oldanier Solís,
Yuriorkis Gamboa y Yan Barthelemy, quienes desertaron mientras realizaban un
entrenamiento en Venezuela.
Para desvirtuar cualquier pesquisa en pos de encontrar su paradero, los
contratistas afirmaron que Rigondeaux y Lara habían abandonado Brasil y se
encontraban en Turquía a la espera de la documentación necesaria para
desembarcar en Hamburgo, donde radica la empresa que logró convencerles para ir
a disputar sobre el ring millones de dólares.
A partir de los hechos se evidencian dos conclusiones: falta de pericia de los
caza talentos, o excelencia de los servicios de espionaje cubanos. De ser cierto
esto último habría que pensar en una colaboración entre los topos de la isla y
su contraparte brasileña para lograr los objetivos que finalmente se cumplieron
al pie de la letra.
Valdría la pena pensar en la agenda oculta de unas relaciones
intergubernamentales que, en apariencias distan de ser excelentes, tras el apoyo
a la producción de etanol y la renuencia a acatar los dictados de Hugo Chávez,
por parte de Lula Da Silva y las ácidas críticas de Fidel Castro a los bio-combustibles
y su estrecha participación en el proyecto bolivariano.
Sólo pongo a relieve mis sospechas de que todo se haya dirimido con tanta
exactitud y sin alborotos que hubiesen podido evitarle a los candidatos a la
fuga el dolor de regresar a Cuba desprovistos de las garantías de volver a ser
considerados personas.
Se afirma que no se tomarán represalias. No irán a la cárcel. No habrá actos de
repudio. Nada de esto es suficiente para asegurar que su existencia tendrá el
mismo sabor de antaño. A partir de ahora serán moradores de las periferias,
piezas inservibles en el tablero del poder.
En las entrañas de una dictadura solo prevalece el odio, el aliento para el
castigo, la impiedad que se confunde con los destellos de un sable, el rencor
como decreto inamovible.
La fama adquirida en sus largas cadenas de éxitos sobre el cuadrilátero les será
de alguna utilidad. Impedirá un viaje por las tenebrosas celdas de Villa
Maristas (la Lubianka cubana). Al menos por el momento no pasarán una temporada
en cualquiera de las cientos de cárceles acusados de algún delito real o
prefabricado, y si les queda algo de esa suerte de la que apenas quedan
suspiros, tal vez les devuelvan los bienes entregados por el estado en pago a su
excelsa carrera deportiva, sobre todo las casas.
Hamburgo resultó un destino imposible. Una quimera, un espejismo detrás del cual
estaba La Habana, las ataduras, la mordaza, otra vez los miedos, el baile en la
cuerda floja y en derredor policías, muchos policías.
Cristina
vive en Atarés
Tania Díaz Castro
LA HABANA, Cuba - Agosto (www.cubanet.org) - Cristina es una mulata sandunguera
que se la pasa bailando y cantando el día entero. No hace otra cosa. Vive en
Atarés, un famoso barrio de Centro Habana que todos conocen por lo caliente que
es. Está lleno de hombres guapos con navaja oculta entre sus ropas,
pertenecientes a religiones negras, y mujeres hijas de santos o santeras que se
sienten reinas y muy protegidas por sus misteriosas deidades.
Cristina tiene veinte años y pronto vestirá de blanco durante un año porque va a
entrar de lleno en la religión yoruba. Su novio está cumpliendo diez años de
prisión en el Combinado del Este, por el supuesto delito de robo con fuerza a un
turista. Ella lo visita cada mes para llevarle comida y amor. Dice, con una
mirada pícara, que en la prisión, casi todos son jóvenes y negros.
La población de Atarés pasa de los 13 mil habitantes y más de la mitad viven en
solares o ciudadelas en estado deplorable, casi en ruinas, pero en ninguno
faltan los altares de Yemayá, Obbatalá, Ochún y muchos otros, vestidos con
llamativas telas amarillas, rojas y azules.
Los vecinos de Atarés disponen de una policlínica integral, trece médicos de la
familia y tres escuelas primarias y secundarias. El régimen castrista piensa que
con todo esto se logra calidad de vida en su gran población. Sin embargo, la
verdad es otra.
En Atarés son muchos los que se dedican al robo de cadenas a turistas, hay
broncas diarias donde apenas interviene la policía, y las mejores familias se
ven obligadas a vivir enrejadas, por los ladrones.
Según la revista Bohemia, los jóvenes menores de treinta años que componen más
de la tercera parte de los habitantes de Atarés, no han podido alcanzar estudios
más allá de los diez o doce grados. Piensan, es natural, como viven. Es una zona
de alta peligrosidad, según lo establecido por la Policía Nacional.
Es por eso que Cristina es una joven alegre, que sólo sueña con ver libre a
Yusleidy, el muchacho que ella ama. Es por eso que baila lo mismo en su casa, en
el patio del solar, que en la calle y las aceras. Vive, me cuenta, entre mucha
gente que bebe ron, babalawos y ñáñigos, sus mejores amigos.
La barriada de Atarés ha tenido muchos momentos trágicos, en medio de su
permanente y gran pobreza. En junio de 1998 se desplomó un edificio que
albergaba a decenas de familias, cada una en una habitación. Muchos quedaron
entre los escombros y los que sobrevivieron dieron gracias a sus santos
africanos, que hicieron el milagro.
En el parque del Tío Tom, situado en las calles Vigía y Castillo, se habla de
cualquier cosa menos de política. Hace algún tiempo, ante los miles de problemas
que afronta este barrio, la Facultad de Psicología de la Universidad de La
Habana tomó cartas en el asunto. Descubrió entonces que la droga es el peor
problema de Atarés. A partir de esa fecha la prensa oficialista ha dejado ver,
aunque de forma muy velada y sólo en algunas ocasiones, el auge que ha tomado la
delincuencia en los barrios pobres de la capital cubana.
Buscan
fondos para negocios en Cuba poscomunista
OSCAR CORRAL The Miami Herald
El Grupo de Estudios Cubanos, una organización moderada de exiliados, tiene
planeado recaudar $300 millones para ayudar a la economía de Cuba posterior al
comunismo ayudando al surgimiento de negocios.
Carlos Saladrigas, presidente del Grupo de Estudios Cubanos, dio a conocer la
idea en Miami durante la conferencia anual de la Asociación para el Estudio de
la Economía Cubana (ASCE). Se trata de la última propuesta del grupo para
ampliar el discurso sobre el rol potencial de la comunidad de exiliados en una
Cuba post Castro.
El programa obviamente exigiría hacer cambios políticos de importancia tanto por
el gobierno cubano como por el norteamericano.
Pero Saladrigas cree que hablar sólo de economía en lugar de política es una
forma de aliviar la tensión entre los dos países.
''No estamos al frente de lo que está sucediendo en Cuba'', señaló Saladrigas.
``Nos queda una alternativa: ser increíblemente estratégicos y crear condiciones
favorables para el cambio''.
Saladrigas criticó al gobierno norteamericano, diciendo que no ha logrado
planificar una transición lenta en Cuba, y que en su lugar se ha concentrado en
la teoría tipo ''big bang'' de un cambio político abrupto.
''Lo que me sorprende es lo poco que la política del gobierno de EEUU está
enraizada en los exitosos precedentes de lo que ocurrió en Europa Oriental'',
declaró.
Para ayudar a que el llamado ''plan de fondo empresarial'' tenga legitimidad,
los miembros del Grupo de Estudios Cubanos, donde figuran algunos acaudalados
exiliados, dijeron que no tendrán ningún interés financiero en el fondo.
La iniciativa sigue el modelo de exitosos fondos empresariales norteamericanos
creados por el Congreso mediante la ''Ley para Respaldar la Democracia en Europa
Oriental de 1989'', que se creó tras la caída del Muro de Berlín.
El plan está concebido para ayudar a los negocios pequeños y medianos en Cuba a
través de inversiones de capital, préstamos, asistencia técnica y capacitación.
Kelsey Vidaillet, de 23 años, estudiante a nivel graduado de la Universidad
Internacional de la Florida (FIU) y miembro del ASCE, dijo que le parecía que la
idea para el programa de préstamos pequeños es un buen paso de avance.
''Creo que es una excelente iniciativa para ofrecer recursos a la gente que más
los necesita en Cuba'', indicó.
Uno de los principales asesores del fondo es el ex embajador de Estados Unidos
en Polonia, Nicholas Rey, quien ha ocupado el cargo de director del Fondo
Empresarial Polaco-Americano desde 1990. Rey ve grandes paralelos entre la
Polonia de los años 80 y la Cuba actual.
''En Polonia había una competencia latente, al igual que ahora está sucediendo
en Cuba con la cuestión empresarial'', indicó Rey. ``En ambos casos, se tienen
casi 50 años de comunismo, con la gente tratando de hacer rendir el dinero
haciendo todo tipo de improvisación. El fondo es una vía para que la gente
comience todo tipo de negocios, desde reparaciones de autos hasta tiendas de
equipos electrodomésticos. No estaríamos tomando decisiones políticas.
Tomaríamos decisiones económicas''.
Un año sin Fidel
Fernando Ravsberg
BBC Mundo, La Habana
![]() |
Nada parece haber cambiado en Cuba
desde que hace un año el presidente Fidel Castro cediera los cargos
a su hermano, el general Raúl Castro, ministro de Defensa y su mano
derecha. |
Incluso los medios de prensa nacionales siguen presentando al más joven de los
Castro como vicepresidente del gobierno y segundo secretario del Partido
Comunista, a pesar de que oficialmente es presidente y primer secretario.
La presencia de Fidel Castro, aún tras bambalinas, tiene un peso tan grande que
parece difícil que algo se pueda mover en el país sin su beneplácito y muchísimo
menos contra su voluntad.
A pesar de la atención que despierta en muchos medios de prensa, resulta
totalmente irrelevante que Fidel Castro aparezca o no en público, lo
verdaderamente importante es que sigue estando presente en la toma de
decisiones.
Desde las gradas emite criterios, da orientaciones y define las grandes
estrategias que se juegan sobre el terreno, varios funcionarios de gobierno
fueron víctimas de sus críticas publicadas en todos los periódicos.
La mano de Raúl.-
Así, muchos tienen en Cuba la percepción de que nada ha cambiado y tal vez ese
sea el principal éxito del primer año de gobierno de Raúl Castro, haber logrado
mantener a la población en calma y a la cúpula gobernante unida.
Raúl Castro ha logrado incorporar a más gente suya en las esferas de poder.
Contra todos los pronósticos, un año después de que Fidel Castro cediera el
mando, el país sigue funcionando. No se produjeron los anunciados levantamientos
sociales ni las pugnas por el poder.
Pero mantener la paz no ha sido lo único hecho por el ministro de Defensa.
Durante este año ha ido removiendo de sus cargos a diferentes dirigentes y
ubicando personas de su confianza. Un proceso que se había iniciado mucho antes.
Es verdad que la máxima cúpula de gobierno es casi intocable porque todos fueron
nombrados por el Comandante el 31 de julio de 2006 pero en el resto la
estructura de poder hay cada día más hombres allegados a Raúl.
Por otra parte, el ministro de las fuerzas armadas está intentando poner un poco
de orden en una economía carcomida por la corrupción de muchos de los
empresarios y la indisciplina laboral del grueso de la población.
Las campañas anticorrupción se han intensificado y las leyes se aplican con más
dureza mientras un nuevo código laboral entró en vigor para ganar más eficiencia
en las empresas estatales.
La sombra de Fidel.-
Como proyecto a mediano plazo se inició una investigación sobre la propiedad en
Cuba, constituyendo una comisión nacional multidisciplinaria de investigadores
para analizar el tema y presentar propuestas.
Es la primera vez que se pone en tela de juicio el sistema económico cubano,
fundamentalmente estatal, abriendo el espacio para formas de propiedad que
puedan generar una mayor productividad.
Es posible que esto sea el preludio de cambios económicos pero lo que sí parece
quedar claro es que, si se realizan, se harán lentamente, midiendo a cada paso y
sin provocar conmoción social.
Fidel Castro fue siempre un hombre de mucha suerte -lo prueban los cientos de
atentados fallidos de la CIA- y ahora, al final de su vida, lo reafirma esta
transición, sucesión, continuidad o como quiera llamársele.
Lo cierto es que gracias a la enfermedad, su salida del gobierno se produjo en
el mejor de los escenarios, el que le permite controlar desde bastidores el
funcionamiento de un gobierno estructurado según su propio criterio.
Vilma, Raúl, Fidel y la soledad de la muerte
Por Carlos Alberto Montaner

Al general Raúl Castro, el gobernante de facto cubano, se le
ha muerto la esposa de casi medio siglo, Vilma Espín, una ingeniera química de
77 años nacida en el seno de una solvente familia de Santiago de Cuba. Deja
cuatro hijos y numerosos nietos. Uno de esos nietos, Alejandro, es el jefe de la
escolta de su abuelo. Uno de sus yernos, Luis Alberto Rodríguez, militar de alta
graduación, es quien maneja los vastos intereses económicos de las Fuerzas
Armadas.
A Fidel Castro no le gusta demasiado el peso mediático de la
familia de su hermano. Mientras Raúl, con cierto orgullo, exhibe a sus hijos y
potencia su presencia en los medios de comunicación -especialmente la de su hija
Mariela, una sexóloga a la que se le atribuye inteligencia y cierto espíritu de
tolerancia, muy propio de su profesión-, Fidel esconde a los suyos, condenando a
sus descendientes a una especie de extraña marginación que inevitablemente les
ha causado graves tensiones emocionales, como han revelado algunas de las ex
nueras escapadas al exilio tras convivir bajo el mismo techo con esa rara
familia durante algún tiempo.
Según los dos secretarios privados de Raúl Castro huidos a
Estados Unidos -uno llegó en un bote tras haber sido representante ante Naciones
Unidas, mientras el otro desertó en Rusia, donde era embajador interino; ambos
notablemente brillantes-, el contacto entre las familias de Fidel y Raúl no era
fluido, y ni siquiera se visitaban socialmente. ¿Por qué? Porque las relaciones
entre Fidel y Raúl están montadas sobre unas bases totalmente perversas.
Fidel, cinco años mayor que Raúl, siente un enorme desprecio
moral por Raúl, y se lo hace saber con cierta frecuencia. Valora su lealtad
absoluta y le reconoce un notable instinto para la gerencia burocrática de las
Fuerzas Armadas, pero le parece frívolo, le molestan sus episodios de
alcoholismo, le reprocha su reducida capacidad para el análisis político, le
irrita su notoria falta de curiosidad intelectual y le censura ese rasgo fatal
de su conducta en el que la campechanía y la vulgaridad se unen para liquidar
cualquier vestigio de la majestad que Fidel supone debe acompañar al líder
permanentemente.
Raúl, en cambio, ha vivido psicológica y emocionalmente
subordinado a un hermano al que admira, pese a que siempre ha ejercido la
autoridad sobre él por medio de la intimidación y el atropello oral y físico;
aunque, a veces, tampoco ha desdeñado otro tipo de castigo: el silencio
implacable. En momentos de cólera profunda Fidel no le habla, no le contesta las
llamadas, y Raúl se siente desamparado y víctima de ese invencible sentimiento
de culpa que aprendió a experimentar desde la infancia.
Es tanto el miedo que Raúl le tiene a Fidel, que García
Márquez, más de una vez, ha llevado a Fidel los mensajes que Raúl no tenía el
valor de transmitirle.
Pese a las apariencias, ese tipo de humillante relación fue
agrietando, poco a poco, el afecto de Vilma y de la familia de Raúl por Fidel.
Es muy difícil querer, realmente, a un psicópata narcisista como Fidel. A ese
tipo de gentes, por el temor que infunden, se les aplaude, se les ríen las
gracias y se les brindan constantes muestras de adhesión incondicional para
poder sobrevivir, pero es imposible apreciarlos. Es lo mismo que sucedía con
Stalin, el dominicano Trujillo o Adolfo Hitler. Sus subalternos no los amaban
con el corazón, sino con la vejiga.
El creciente resentimiento de Vilma hacia Fidel era
predecible. A ninguna mujer puede gustarle que maltraten a su marido o a sus
hijos, y la señora Espín, al decir de sus íntimos, fue una buena esposa y madre.
Es imposible que su reciente desaparición -un notable soporte psicológico para
su esposo- y la tal vez no muy lejana muerte de Fidel no sacudan enérgicamente
la vapuleada conciencia de Raúl.
La muerte de las dos personas más importantes de su vida debe
de colocar a Raúl en un torbellino emocional. Él, con 76 años, sabe que tampoco
le queda mucho tiempo, sabe que su hermano le deja como herencia un país en
ruinas y el delirante proyecto de conquistar el mundo de la mano del loco Hugo
Chávez, Evo Morales, Daniel Ortega y otros parecidos caotizadores. Sabe que, por
ese camino, toda Cuba, sus propios hijos y sus nietos marcharán a la catástrofe
cuando él no esté para impedirlo. Pero no adivina qué hacer porque su hermano le
aplastó el carácter desde niño y ya no tiene a su mujer junto a él para
aconsejarlo.
En medio de los miles de abrazos tristes que recibe, Raúl
Castro debe de ser hoy uno de los hombres más confundidos y solitarios de Cuba.
Son los misterios del poder.
El Foro de Sao Paulo a los 16 años de fundado
Por: Alejandro Peña Esclusa (abril de 2006)
Por lo general, los imperios, así como las ideologías, experimentan primero un auge y luego una caída; pero en el caso del comunismo, ha ocurrido un interesante fenómeno. Luego del derrumbe del muro de Berlín, ha habido una recuperación inesperada, en la cual tienen mucho que ver dos organizaciones: el Foro de Sao Paulo y el Foro Social Mundial.
Los comunistas que sobrevivieron a la debacle de 1989 analizaron con detenimiento los errores cometidos en la Unión Soviética y en Europa Oriental, sobre todo los de carácter económico, y decidieron corregirlos para permanecer en el poder e incluso expandirse, disfrazando su ideología con otras denominaciones.
El régimen chino llevó a cabo la masacre de la Plaza Tiannanmen, y reafirmó así su carácter totalitario; pero simultáneamente abrió su economía al libre mercado, y estableció de esta manera un modelo mixto: comunista en lo político, liberal en lo económico; lo cual le permitió seguir gobernando e incrementar considerablemente su poder económico.
Por su parte, Fidel Castro decidió otorgarle a los extranjeros condiciones preferenciales para que invirtieran sus capitales en Cuba. Era una forma de ganar tiempo mientras reorganizaba sus fuerzas. Además, en julio de 1990, creó una organización denominada Foro de Sao Paulo 1, con el apoyo del Partido de los Trabajadores de Brasil, con el fin de reagrupar a todas las fuerzas de izquierda de la región, desconcertadas por el colapso del socialismo real.
Con esta maniobra, Castro logró juntar a todos los sectores socialistas de la región, desde los partidos democráticos, como el PRD mexicano y el Frente Amplio uruguayo, hasta los movimientos guerrilleros, como las FARC y el ELN colombianos.
Inicialmente, según el testimonio de sus fundadores, el Foro de Sao Paulo no pretendía "ser una nueva internacional, ni una estructura orgánica que impone condicionamientos a quienes participan, ni un transmisor de unanimidades" 2. Sin embargo, el tiempo ha demostrado que se trata de una plataforma política, con una estructura orgánica bien orquestada. Estableció un modo permanente de comunicación, un sistema de coordinación y centralización de sus actividades, una revista propia denominada América Libre 3 y, lo que es más importante, un objetivo común claramente definido: la toma del poder en Iberoamérica.
Tuve información del Foro de Sao Paulo poco después de su fundación. Me impresionó la conjunción de sectores democráticos con grupos vinculados al narcotráfico y al terrorismo, así que decidí darle seguimiento. Periódicamente leía sus declaraciones y documentos. Cada vez que sostenía un encuentro internacional, tomaba nota de sus asistentes y de sus conclusiones. Pero podría decirse que se trataba de una curiosidad de tipo académica.
En diciembre de 1994, luego de salir de la cárcel por las intentonas golpistas de 1992, Hugo Chávez viajó a Cuba, donde fue recibido con honores de jefe de Estado, para sellar públicamente una alianza con Fidel Castro. Posteriormente, en mayo de 1995, Chávez viajó a Montevideo para inscribirse en el Foro de Sao Paulo, que sostenía allí su V Encuentro, así que mi preocupación aumentó sustancialmente. Temía que con el apoyo del FSP, Chávez alcanzaría la Presidencia de Venezuela y luego éste le retribuiría el favor financiándolo con abundantes petrodólares y permitiéndole tomar el poder en otras naciones, como en efecto ocurrió.
Para mi sorpresa, casi nadie sabía de la existencia del Foro, y los pocos que sabían no lo consideraban una amenaza. Había una confianza ciega en que el comunismo había desaparecido y que era prácticamente imposible su recuperación. Entonces, comencé una cruzada para advertir a los venezolanos y al mundo entero el peligro que representaba el Foro de Sao Paulo. Escribí informes, publiqué artículos, participé en programas de opinión, recorrí el territorio venezolano, viajé a Brasil, Colombia, Estados Unidos, El Salvador, España, entre otros países.
En 1998, publiqué un folleto que circuló en toda Venezuela, que comenzaba con estas palabras: “Una transnacional del terror, autodenominada el Foro de Sao Paulo, dirigida por Fidel Castro y conformada por criminales, narcotraficantes y asesinos, pretende tomar a Venezuela por asalto muy pronto y utilizar nuestro territorio para exportar la Revolución Cubana a toda América Latina. El instrumento para materializar este macabro plan es Hugo Chávez Frías” 4.
En el año 2000, publiqué un informe titulado “¿Qué es el Foro de Sao Paulo?” 5 y luego otro, “Radiografía del Foro de Sao Paulo” 6, que tuvo bastante difusión internacional. Allí describí las nuevas formas de lucha que había adoptado el comunismo, entre ellas, el indigenismo, o la supuesta defensa de los derechos de los indígenas, para encubrir la formación de grupos guerrilleros. La promoción del separatismo, argumentado que los territorios ocupados por las tribus indígenas son propios y no del Estado nacional. El ecologismo radical que, alegando la protección del medio ambiente, justifica la acción de terroristas que obstaculizan el control del Estado en zonas selváticas. Y una versión extremista de la llamada teología de la liberación, con el objetivo de dividir a la Iglesia Católica y justificar la violencia con argumentos presuntamente cristianos.
Desde que Chávez alcanzó la Presidencia en 1998, el Foro se expandió considerablemente, y sus miembros o aliados han tomado el poder en Brasil (2002), Argentina (2003), Uruguay (2004), Bolivia (2005) y Chile (2006). Como es de suponerse, ahora el Foro ha sido superado, e incluso sustituido, por las instituciones de gobierno. Actualmente funciona como maquinaria de propaganda para las políticas de Castro, Chávez y sus aliados.
Este mismo año 2006 habrá elecciones presidenciales en Perú (abril), México (julio), Ecuador (octubre) y Nicaragua (noviembre), donde los candidatos del Foro de Sao Paulo puntean en las encuestas; mientras que Lula y Chávez pretenden reelegirse en octubre y diciembre respectivamente. En Colombia también habrá elecciones presidenciales (mayo), pero se espera el triunfo de Álvaro Uribe, quien no tiene vínculos con el FSP.
Según los dirigentes del Foro de Sao Paulo, hoy en día existen en su seno "fuerzas de izquierda de los más diversos orígenes, algunas con ocho décadas de historia y otras creadas recientemente; marxistas y no marxistas; de inspiración social cristiana –algunas identificadas con la Teología de la Liberación–, grupos nacionalistas o de raíz anarquista; agrupamientos con y sin definición socialista con posturas democráticas avanzadas y progresistas; sectores desprendidos de viejos partidos históricos, liberales, socialdemócratas o demócrata cristianos; organizaciones con dilatadas trayectorias dentro del sistema político legal de sus respectivos países, otras obligadas a extensos recorridos por los caminos de la clandestinidad, entre ellas varias que en determinados períodos han transitado por la vía armada” 7.
En su último encuentro, realizado en 2005, asistieron 364 representantes de 150 partidos políticos y organizaciones sociales, pertenecientes a Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Cuba, El Salvador, Ecuador, Guatemala, México, Nicaragua, Paraguay, Perú, Puerto Rico, República Dominicana, Uruguay, Venezuela. Además participaron entidades y partidos invitados de Alemania, Bélgica, Canadá, Cataluña, China, España, Francia, Galicia, Italia, Portugal, Suiza y Vietnam.
El doble discurso del Foro
Después de dieciséis años de existencia, hay suficientes elementos para juzgar las actuaciones del FSP. Ya no puede alegar que se trata de un foro de discusión y de disquisiciones teóricas, puesto que muchos de sus miembros ejercen funciones importantes de gobierno. Desde su fundación, el Foro de Sao Paulo ha estado signado por una serie de contradicciones, las cuales se han profundizado con el tiempo.
El Foro de Sao Paulo hace de la democracia un baluarte, pero a la vez defiende la revolución comunista cubana, rechazada en el mundo entero por ser una dictadura implacable, que ha asesinado y encarcelado a decenas de miles de opositores, y cercenado sin ninguna contemplación la libertad y la libre expresión de sus ciudadanos. Chávez ha seguido el ejemplo cubano, persiguiendo y encarcelando a sus opositores, y controlando todos los poderes públicos, particularmente el electoral, para garantizar su permanencia en el gobierno, sin que el Foro lo critique, por el contrario, aplaude todas sus actuaciones.
El FSP se opone verbalmente al terrorismo y la violencia, pero dentro de sus filas existen grupos guerrilleros, como las FARC y el ELN, que practican diariamente el terrorismo y la violencia. Igualmente condenan el narcotráfico, pero existen pruebas irrefutables de la vinculación de algunas de sus organizaciones con la producción y comercialización de narcóticos, siendo los más conspicuos los movimientos guerrilleros colombianos. De hecho, durante los siete años de gobierno de Chávez, la relación con las FARC ha sido estrecha y de mutua colaboración.
No todos los del FSP se identifican con la lucha armada y con los procedimientos ilegales que utilizan los grupos más radicales del Foro. Sin embargo, en lugar de desvincularse de ellos y denunciarlos públicamente, se sientan en la misma mesa y comparten una misma estrategia de acción, lo cual demuestra la carencia de principios sólidos y el pragmatismo que los mueve, idéntico al de los grupos políticos tradicionales que dicen adversar.
El Foro rechaza la corrupción, pero cuando sus miembros llegan al poder, no la combaten, sino que la acrecientan, como ocurre en Brasil y Venezuela, donde se evidencia el enriquecimiento personal de los funcionarios públicos y el financiamiento ilegal para sus planes de expansión continental.
Muchos dirigentes del Foro de Sao Paulo se presentan como anti-imperialistas, pero luego subordinan el interés de su patria a los del castro-comunismo; para lograrlo, primero destruyen las instituciones del Estado. En siete años que lleva gobernando, Chávez ha secuestrado las instituciones y las ha convertido en maquinarias de acción política al servicio de otro imperialismo, el cubano.
La principal bandera que enarbola el Foro de Sao Paulo es la lucha contra